sábado, 10 de noviembre de 2018

LA CLASE INVERTIDA DENTRO DE LA PEDAGOGÍA ACTIVA PARA LA EDUCACIÓN MULTICULTURAL.


Introducción
La pedagogía tradicional comenzó a ser cuestionada desde su interior la crítica más importante surgió de la llamada “escuela nueva”. Por el rol activo en el plano conceptual  y práctico que les asignan a los alumnos, también se le conoce como pedagogía activa. La escuela nueva a partir de nuevas orientaciones cuestiona a la educación tradicional. Esta tendencia educativa la podemos denominar reformista. Nace como una expresión legitima de una nueva alternativa pedagógica en la que se unen voluntades, profesores y padres de familia. La escuela nueva nace como una confrontación teórica y práctica en la  crítica de la “escuela tradicional”, esta pedagogía (pedagogía activa) está centrada en el conocimiento del alumno, para que él pueda desarrollarse.    

Vergnaud  (1998) dice: que “la dificultad de las matemáticas radica en que no son bien enseñadas porque los docentes no cuentan con una formación para enseñar esta área, muchos tienen la ilusión de que si ellos enseñan bien estos conceptos los niños tienen que  aprenderlos bien”. La diferencia entre un estudiante que se aprende un concepto de manera repetitiva a otro que lo aprende de manera significativa es que a la hora de aplicarlo, el primer estudiante tendría falencias, si tan solo se le llegara olvidar una letra de lo que se aprendió, además si responde bien solo estaría repitiendo el contenido aprendido, mientras que el segundo lo estaría relacionando y respondería con sus propias palabras interpretando lo aprendido en ese aprendizaje significativo, es por ello que lo que se aprende se olvida, mientras que lo que se comprende se recuerda.

Los descubrimientos de Piaget tienen una especie de calidad neutral, porque no propuso demostrar nada, solo descubrir cómo aprenden los niños, dentro del descubrimiento de Piaget están los ritmos de  aprendizaje en donde dice que existen dientes ritmos y tiempos de aprendizaje los cuales hay que respetar en particular los ritmos y tiempos de aprendizaje de los niños y jóvenes  que están en un proceso de desarrollo y formación. Cada actividad y experiencia debe estar diseñada teniendo en cuenta los diferentes ritmos de aprendizaje de los estudiantes para que cada alumno avance a su propio ritmo y evitar etiquetas como: perezoso, lento, bruto, niño problema y muchos otros, que ocasionan distorcioniones en la autoestima y la forma de relacionarse consigo mismo  y con los demás, sobre todo para el estudiante que pertenece a una etnia o cultura diferente, que no maneje muy bien el idioma o experimente temor a la hora de exponer sus conocimientos.

El ritmo de aprendizaje es la velocidad en que cada persona va a aprender  conceptos y nuevos saberes. La matemáticas tienen reglas, conceptos y procesos que en mayoría hay que aprender de memoria para poder resolver operaciones, los docentes de primaria tienen un reto en este siglo XXI, ya que se está hablando de una educación multicultural, sin discriminación, en donde cada discente tiene un ritmo de aprendizaje distinto, en donde los alumnos por ser niños se distraen fácilmente y las matemáticas comienzan con números y reglas que hay que aprender de memoria, el reto del docente es buscar la forma de que los estudiantes aprendan los conocimientos para la vida sin estar repitiendo como cotorros o loros cada palabra sin entender nada, un aprendizaje contundente y eficaz, pero sobretodo lúdico y didáctico para que cada estudiante lo relacione con su entorno.

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